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Reforma integral en Tenerife: ¿todo de golpe o por fases?

Es la duda que más nos llega cuando alguien está a punto de empezar. Y casi siempre viene con la misma sospecha: «si lo hago poco a poco, me duele menos y me sale más barato». A veces es verdad. Otras veces, no.

No estamos en contra de reformar por fases. Estamos en contra de tener que deshacer mañana lo que ya pagaste por hacer hoy.

Reforma integral en Tenerife: cuándo compensa hacerlo todo de golpe

Compensa cuando hay que tocar lo que no se ve: instalación eléctrica, fontanería, tabiques o suelos. Pasa mucho en pisos de los años 90 que nunca se han reformado, donde las paredes se abren una sola vez y se cierran una sola vez.

También cuando la casa está vacía (compra reciente, mudanza pendiente). Obra con la casa vacía es más rápida, más limpia y más barata de ejecutar que obra con la casa habitada.

vivienda con escombros durante la demolición, reforma integral en Tenerife

Cuándo sí tiene sentido ir por fases

Cuando el presupuesto no da para todo a la vez y no se va a tocar instalaciones, cuando hay una zona urgente y el resto puede esperar (la cocina que ya no da más, un baño que tiene una fuga), o cuando necesitas repartir el gasto en el tiempo, pero siempre de una manera bien estudiada.

Hay un matiz que casi nadie cuenta: con niños pequeños en casa, ir por fases también significa convivir más tiempo con polvo, ruido y zonas cerradas. Eso también cuesta, aunque no salga en el presupuesto.

Qué se paga dos veces cuando se reforma por fases

planos de distribución de una vivienda dibujados a mano, reforma integral en Tenerife

Casi nunca se paga más por hacer más cosas. Se paga por repetir parte del trabajo:

  • Escombros: si las demoliciones son en momentos distintos, hay varias retiradas de contenedor, aunque ninguno vaya lleno.
  • Pedidos y transportes: materiales que se piden en dos tandas, profesionales que vuelven, subidas de material repetidas.
  • Instalaciones: si no se pensó desde el principio dónde irían los enchufes, la iluminación o las conexiones, hay que abrir una pared que ya estaba terminada.
  • Pintura: no cuesta lo mismo pintar una vivienda vacía que una ya amueblada. Hay que mover muebles, protegerlos, cubrir suelos y volver a colocarlo todo.
  • Remates: volver a intervenir en un espacio acabado casi siempre deja algo que reparar.
  • Precios: entre una fase y otra pueden cambiar los materiales y la mano de obra.

Qué va primero si toca ir por partes

De lo que no se mueve a lo que sí se mueve. Primero distribución, instalaciones, techos, suelos y revestimientos. Después, lo que condiciona medidas e instalaciones: cocina, armarios a medida, iluminación integrada. Al final, sofás, mesas, camas y decoración.

operarios realizando instalaciones en una vivienda en obra, reforma integral en Tenerife

Comprar después sí, pensarlo después no

Aquí está lo importante: no hace falta comprarlo todo al principio, pero sí conviene diseñarlo todo al principio. Una casa se puede dejar preparada para recibir los muebles más adelante sin volver a picar una sola pared. Repartir el gasto en el tiempo no tiene por qué significar improvisar el diseño.

¿Quieres saber si necesitas una reforma integral o una parcial?

Cuéntanos tu proyecto y lo miramos juntos, sin compromiso.

 Créditos de fotografía: Kaysi Interiores

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PROYECTOS DE INTERIORISMO Y REFORMAS INTEGRALES

Charora Herrera | Interiorista y fundadora